viernes, 20 de noviembre de 2015

LECCIONES PARA TENER UNA CULTURA INNOVADORA

Para que en tu empresa se desarrollen nuevas ideas y procesos, debes empezar por la forma en que todos piensan.



“Nuestra industria no respeta la tradición, sólo respeta la innovación”, dijo Satya Nadella, CEO de Microsoft. Probablemente no haya mejor frase para definir el secreto de las empresas tecnológicas exitosas... y tampoco para el de compañías de otros giros e industrias. 


La innovación es aquella fuerza que permite adaptarse al cambio (o más bien, adelantarse a él) y generar productos y servicios que conquisten a los mercados. Cualquier compañía que quiera sobrevivir en el tiempo debe tener una mentalidad innovadora. “Siempre es más recomendable mejorar que quedarse quieto”, afirmó Jonathan Olver, cabeza global de innovación en Microsoft, durante su ponencia en IAB Conecta 2015, el congreso que reunió a importantes figuras del mundo digital en la Ciudad de México. 

Para Olver, la verdadera innovación siempre parece, en un inicio, un error. Es tan diferente y fuera de lo común que luce incorrecta y probablemente fracase... un riesgo que muy pocas marcas están dispuestas a aceptar. Sin embargo, esto es un gran error: sin importar cuál sea el tamaño de una compañía, la falta de innovación puede llevarla a la quiebra y casos que lo demuestran, sobran. 

Para que una empresa innove es necesario que cuente con una cultura innovadora. Y estos son algunos de los consejos de Olver que puedes aplicar en tu negocio para lograrlo: 

1. Procura que haya tensión

Es muy difícil innovar en un ambiente donde todos dicen que “sí” a todo (o peor aún, “no” a cualquier propuesta). La tensión -manejada adecuadamente- puede ser un gran aliciente de la innovación, pues permite confrontar ideas y formas de pensar. Por eso es importante que contrates gente con mentalidades distintas, pues esto te ayudará a impulsar la creatividad y obtener perspectivas de diferentes ángulos. 


2. Agiliza tus procesos

La principal razón por las que las startups son los grandes semilleros de innovación es debido a la simplicidad y agilidad de sus procesos. Sus estructuras –a diferencia de las de un gran corporativo– son simples, menos jerárquicas y antiburocráticas. Además, en estas empresas el fracaso está permitido, pues cuesta menos y es más fácil recuperarse para volverlo a intentar.
Para que haya innovación en tu empresa debes facilitar los procesos: evita que cualquier idea tenga que pasar por mil filtros para hacerse realidad o que cada novedad tenga que sufrir varias pruebas antes de lanzarse al mercado. En pocas palabras, tienes que dejar la perfección y mantenerte en estado “beta”. 
3. Haz que se esparza en toda la empresa
La innovación debe permear todas las áreas de tu negocio, desde marketing hasta administración. Esta mentalidad debe estar en todos y cada uno de tus empleados. Recuerda que siempre es posible mejorar procesos y resultados, ya sea en tus campañas de publicidad o en la forma de comunicarse. La mentalidad innovadora no debe reservarse a unos cuantos, sino ser un bien (y una obligación) común entre todos los miembros de una organización.
4. Alinea la estrategia de innovación con la de negocios
Innovar por innovar no tiene sentido. Para que realmente valga la pena el costo (en tiempo y dinero) de la innovación, ésta debe ir alineada a los objetivos de negocio. Así que antes de trabajar en proyectos o pedir ideas, enfócate en lo que quieres lograr con ellos y cómo estos repercutirán en la misión y visión que definiste para tu empresa.
5. Atrévete
La innovación siempre requerirá audacia y la aceptación de riesgos. Si quieres innovar, entonces debes olvidarte de “irte a la segura” o de poder controlar cada paso. Como dice Olver: “la verdadera innovación parece un error”, por lo que debes estar dispuesto a fracasar antes de encontrar una idea o estrategia realmente ganadora. El experto recomienda hacer un marco de innovación mínimo viable; es decir, empezar con algo que no requiera gran inversión, pero que pueda ser punta de lanza para trabajar con este esquema. 


6. Promueve la apertura

En una empresa innovadora no existen las grandes oficinas separadas por imponentes vidrios, ni las áreas que dividen a empleados según su puesto. Las empresas más exitosas están conscientes que las grandes ideas pueden venir de cualquier persona y se pueden generar en cualquier conversación. Así es que elimina las barreras y promueve la participación activa entre todos los miembros de tu equipo. 


7. Utiliza las herramientas adecuadas

Para facilitar la comunicación y el trabajo colaborativo es esencial que uses herramientas tecnológicas que faciliten esta labor. Algunas de ellas son Google Drive, Evernote Business y Facebook at Work. Con estas aplicaciones podrás conocer las aportaciones de cada uno, agregar comentarios y unir esfuerzos.
8. Tómalo en serio

Algunas de las empresas más valiosas del mundo cuentan con un área (bien formada y definida) dedicada exclusivamente a la innovación. Por ejemplo, Alphabet (antes Google) tiene Google Labs, que desarrolla nuevos productos y soluciones. No veas a la innovación como un complemento de algun área –como marketing y publicidad–, sino como una parte intrínseca de la organización. 


9. No sólo busques vender más

Si tu objetivo para innovar es únicamente aumentar tus ventas, lo más probable es que no lo consigas. La innovación debe servir para mejorar procesos, aumentar la lealtad de los empleados y mejorar la experiencia de tus clientes. Recuerda que no todo son números, y que hay acciones que repercuten más allá de los pesos.

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